Becas Tecnologías: esperanza en los corregimientos

Pocos saben que el 70 % del territorio de Medellín es rural, que la ciudad tiene cinco corregimientos ubicados en las montañas que la rodean -la mayoría con una profunda vocación agrícola- y que allí los jóvenes, comparados con los de la ciudad, tienen menos oportunidades de acceso a la educación superior aunque los sueños sean los mismos.

En Santa Elena, quizás el corregimiento más reconocido por sus flores y bosques, por esa bella tradición silletera que trasciende de generación en generación, nos encontramos con María Camila Soto, una joven que siempre está pendiente de la página de Sapiencia en busca de convocatorias que le permitan estudiar.

Cuando vio las Becas Tecnologías se emocionó mucho y no dudó en presentarse e intentarlo una vez más. “A mi mamá le causa mucha alegría que mi hermano y yo salgamos adelante con el estudio y por eso nos apoya”, dijo Soto, quien aspira estudiar la Tecnología en Gestión Administrativa del ITM.

A María Camila le resultan interesantes la administración, el manejo de los recursos humanos en las empresas y los números. “Esto es un complemento para la técnica que yo hice en Mercadeo. Y más adelante me gustaría continuar con una carrera profesional”.

Allí también vive Braulio Gil Salamanca, quien recién salió del colegio y mientras espera su oportunidad para estudiar le ayuda a sus vecinos con oficios varios y en la carpintería con don Pedro. Se enteró de las Becas Tecnologías por medio de su familia y amigos, y no dudó en presentarse. Él aspira estudiar la Tecnología en Mantenimiento de Equipo Biomédico.

Oportunidades

El corregimiento Altavista ha sufrido los rigores del conflicto urbano, duros momentos y situaciones que han limitado las oportunidades para esos jóvenes que quieren salir adelante por medio del estudio. Sin embargo, hay quienes le sonríen a las oportunidades y tienen esperanza.

Es el caso de Estefanía Pabón, quien supo de las Becas Tecnologías por uno de sus amigos de la cuadra. Ella no lo pensó dos veces y reunió todo lo necesario para inscribirse en la Tecnología en Mecánica Industrial, carrera con la que quiere continuar luego de haber cursado una técnica en esa materia.

Ahora busca acceder a una tecnología para aprender más y mejorar sus ingresos para ayudarle a su abuela con los gastos del hogar. “Con la tecnología se me abren muchas más puertas y puedo seguir estudiando la ingeniería”, dijo Pabón con emoción.

En la biblioteca de San Sebastián de Palmitas estaba Sara Ospina Franco, un poco asustada para inscribirse a la Tecnología de Gestión Administrativa del ITM. “Tengo un poco de miedo porque llevo mucho rato sin estudiar y por los números. Pero de todas formas me gustaría ganar la beca”, comentó.

Luis Mateo Vargas Horta se encontraba en el trabajo mientras la tropa Sapiencia recorría su corregimiento. Sin embargo, eso no fue impedimento para que su mamá y su hermana llegaran al punto de registro para entregar la documentación de su inscripción. Ellas no sabían que también necesitaban la firma y la huella de él, así que lo localizaron y le pidieron que se viniera de inmediato para formalizar su inscripción. Y así lo hizo, para alegría de su familia.

Quedan pocos días para el cierre de la convocatoria de las 2000 becas para estudiar tecnologías. Así como ellos, otros jóvenes de la ciudad quieren apostarle a la educación para transformar su futuro. ¿Y vos qué esperás? No olvides que las inscripciones cierran el 16 de mayo y tú puedes ser uno de los tecnólogos que necesita la ciudad.

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